El gobierno estatal propone subir de 2.5% a 3% el gravamen a las remuneraciones laborales y lo presenta como homologación con la media nacional. El aumento es de 20% en la tasa. El 3% sí es la tasa más frecuente en los estados, pero no existe una tasa federal única y, con un promedio aritmético simple de las tasas vigentes en 2026, el resultado ronda 3.16%. Empresarios rechazan el ajuste y advierten presión sobre el empleo; los registros patronales muestran retroceso, aunque el empleo afiliado tuvo un saldo positivo en 2026 hasta septiembre. La discusión que hoy aparece exige separar las cifras comprobables de las predicciones.
Un impuesto estatal, no una tarifa federal uniforme
El Impuesto sobre Nóminas (ISN), también llamado impuesto sobre erogaciones por remuneraciones al trabajo personal subordinado, grava pagos que realiza el empleador: salarios y otras remuneraciones incluidas en la base que defina la legislación aplicable. En Aguascalientes, los artículos 63 y 66 de la Ley de Hacienda establecen el objeto y la base; el artículo 67 fija actualmente una tasa de 2.5%. El obligado es el patrón, no el trabajador, aunque en la economía real los costos laborales pueden influir en decisiones de precios, contratación o inversión.
La Constitución y el marco de coordinación fiscal permiten a los estados establecer impuestos locales dentro de sus competencias. El estudio de INDETEC describe el ISN como una contribución local vigente en las 32 entidades. Por eso, hablar de “el impuesto de nómina a nivel nacional” como si hubiera una sola tasa federal vigente es impreciso: hay impuestos estatales comparables, no una tasa nacional uniforme que automáticamente se aplique a Aguascalientes.
La propuesta estatal para 2027 plantea pasar de 2.5% a 3%. En términos relativos, la tasa subiría 20%; en términos de la nómina gravable, son 0.5 puntos porcentuales adicionales. Para una base gravable anual de un millón de pesos, el impuesto ilustrativo pasaría de $25,000 a $30,000: $5,000 más, antes de estímulos, exenciones y particularidades del caso.
¿Qué significa “media nacional” en este caso?
La tasa de 3% es la moda —el valor más repetido— en la comparación estatal de 2026: 23 de las 32 entidades cobran exactamente 3%, de acuerdo con el registro comparativo de tasas estatales revisado para esta nota. Eso equivale a 71.9% de las entidades. Sin embargo, “la tasa más común” no es lo mismo que “el promedio aritmético”.
Al promediar sin ponderación las tasas legales de las 32 entidades, el resultado se ubica aproximadamente entre 3.15% y 3.17%, porque Sinaloa maneja una tasa variable de 2.4% a 3% según el supuesto aplicable. Esta cuenta no pondera por población, número de trabajadores, tamaño de nómina ni recaudación. El Ejecutivo no ha publicado en su anuncio una metodología que defina “media nacional” ni el universo y ponderación utilizados. Así que el 3% puede describirse con rigor como la tasa modal; llamarlo “la media” requiere explicar cómo se calculó.
El cambio en pesos y el tamaño de la apuesta fiscal
La Ley de Ingresos estatal aprobada para 2026 estimó recaudar $2,615.3 millones por ISN, sobre una tasa de 2.5%. Es cerca de 91.6% de los $2,854.1 millones presupuestados en impuestos estatales: el impuesto sobre nóminas es, con mucha diferencia, el principal gravamen propio del estado.
Si se aplicara mecánicamente un aumento de 20% sobre esa recaudación, manteniendo idéntica la base, el cumplimiento, los estímulos y la actividad económica, el resultado sería del orden de $523.1 millones adicionales. Es un ejercicio estático, no una proyección oficial ni una garantía de ingreso: la cifra real depende del crecimiento de la nómina gravable, exenciones y estímulos, cumplimiento, cambios de empleo y de la propia ley de ingresos 2027. El material público consultado al cierre de esta nota no expone una estimación oficial desglosada del rendimiento incremental de la reforma.
Lo que dice el gobierno y lo que no resuelve el comunicado
Al entregar el Paquete Económico 2027, el 29 de octubre, la gobernadora Tere Jiménez sostuvo que la propuesta no crea nuevos impuestos y anunció una “homologación” del ISN con la media nacional. El gobierno presentó un presupuesto de egresos de $44,395 millones, 9.3% mayor que el de 2026. En el mismo anuncio, la autoridad vinculó el ajuste con la actualización general de 3% de importes y tarifas.
La afirmación de que no se crea un impuesto nuevo es técnicamente compatible con elevar uno existente: el ISN ya existe. Pero la frase puede ocultar el efecto concreto si no se añade que el proyecto aumenta 20% la tasa legal. Una actualización de cuotas por inflación y un alza de la tasa del ISN son decisiones distintas y deben explicarse por separado.
La justificación de homologación tampoco demuestra por sí sola que Aguascalientes esté obligado a subir. El 3% coincide con la tasa que más estados aplican, pero no con una tasa nacional única. Además, el anuncio gubernamental consultado no especifica una fórmula para calcular la media, el efecto recaudatorio esperado ni el destino específico de los recursos adicionales. Esa información sería necesaria para evaluar si el incremento responde a una necesidad presupuestaria concreta o a una decisión de aumentar ingresos propios.
Empresarios: rechazo y argumentos verificables
El 3 de noviembre, el Consejo Coordinador Empresarial de Aguascalientes (CCEA), junto con las cámaras, colegios y asociaciones que lo integran, rechazó la propuesta. Su posicionamiento describe el alza de 2.5% a 3% como un aumento de 20% y sostiene que las empresas afrontan bajo crecimiento, mayores costos e incertidumbre; advierte también sobre el impacto potencial en empleo formal, competitividad e inversión, con especial preocupación por micro y pequeñas empresas. El CCEA pide reconsiderar el cambio y abrir diálogo para buscar otras vías de recaudación.
Una parte de la alerta tiene respaldo en los registros: reportes periodísticos que citan cifras del IMSS documentaron una reducción de 374 registros patronales entre septiembre de 2024 y septiembre de 2025 (−2.26%). Otra nota con datos del Instituto reportó 418 registros patronales menos al cierre de 2025 que un año antes (−2.54%). El número de patrones no equivale al número de empleos: puede bajar mientras empresas supervivientes aumentan sus plantillas o absorben trabajadores.
Y eso es precisamente lo que muestran los datos laborales parciales de 2026: Aguascalientes sumó 3,127 puestos asegurados en septiembre, pero el saldo enero–septiembre reportado fue de 2,165 puestos netos, alrededor de 0.6% respecto del cierre de 2025. En el segundo trimestre de 2026, el comunicado estatal basado en ITAEE reportó crecimiento anual de 3.7% en comercio y servicios y avance trimestral de 1.4% para la actividad económica. Por tanto, los datos no sostienen una descripción simple de colapso general; tampoco borran la pérdida de registros patronales ni prueban que subir el impuesto no afectará decisiones empresariales.
La advertencia de que el alza destruirá empleo o frenará inversiones es una hipótesis causal, no un efecto que pueda darse por demostrado antes de que la medida entre en vigor y se mida. Del mismo modo, presentar la tasa modal como prueba suficiente de competitividad no mide los costos totales de hacer negocios ni el uso que se daría a los recursos. Ambas partes deben explicar su método y mostrar resultados verificables.
Una historia que empezó antes de Aguascalientes
El antecedente federal mexicano se remonta a 1963, cuando se publicó un impuesto federal de 1% sobre determinadas percepciones destinado a financiar la enseñanza media y superior. Ese gravamen federal fue abrogado a partir de agosto de 1993. El impuesto estatal comenzó después: INDETEC identifica al Estado de México como la primera entidad en establecerlo, en 1972; siguieron Baja California (1975), Nuevo León (1976), Sonora y Tamaulipas (1977), Tabasco (1978) y Chihuahua (1979). Aguascalientes se incorporó en 2006, entre las entidades que lo adoptaron tardíamente; Morelos lo hizo en 2007.
La secuencia histórica no impone una tasa común. Cada legislatura local conserva sus propios elementos tributarios dentro del marco constitucional. La comparación útil para 2027 no es “Aguascalientes versus un impuesto nacional”, sino Aguascalientes frente a las tasas, bases, estímulos y recargos de cada entidad.
Conclusión: homologar una tasa no equivale a probar su conveniencia
El gobierno propone subir la tasa de 2.5% a 3% y presenta el ajuste como homologación con la media nacional. Los datos comparativos muestran que 3% es la tasa modal —la más extendida—, pero la media aritmética simple se aproxima a 3.16%, con limitaciones por tasas variables y sin ponderación económica. No hay tasa federal uniforme que obligue al cambio.
El incremento sí tiene una dimensión medible: 20% sobre la tasa actual. Dado que el ISN concentró más de nueve de cada diez pesos de los impuestos estatales presupuestados para 2026, el cambio puede ser fiscalmente relevante. Pero al corte del 3 de noviembre falta publicar una estimación transparente del ingreso adicional, un método preciso para la “media” invocada y una explicación de su destino. Los empresarios tienen motivos verificables para señalar que el padrón patronal se redujo; su pronóstico de pérdida de empleo aún no está probado. El gobierno puede destacar mejoras recientes del empleo y comercio, pero esos avances no convierten el aumento en una obligación técnica ni sustituyen la evaluación de sus costos.
La decisión corresponde al Congreso estatal al revisar la iniciativa de ingresos 2027. El debate merece algo más que un eslogan de competitividad o una promesa de armonización: base gravable, recaudación esperada, costo por tamaño de empresa, estímulos, uso de recursos y evaluación posterior con datos públicos.
Fuentes y metodología
Corte de información: 3 de noviembre de 2026. Se distingue entre ley vigente, propuesta presupuestaria, declaraciones de actores y cálculo propio. La comparación no pondera las tasas por nómina, empleo o recaudación; la tasa de Sinaloa es variable. El ejercicio de recaudación incremental mantiene constante la base y no debe leerse como pronóstico.
- Ley de Hacienda del Estado de Aguascalientes, artículos 63, 66 y 67 (Congreso del Estado; tasa vigente de 2.5%).
- Ley de Ingresos de Aguascalientes 2026 (Congreso; estimación de $2,615.314 millones por ISN y $2,854.108 millones en impuestos).
- Gobierno de Aguascalientes, presentación del Paquete Económico 2027 (29 de octubre de 2026; presupuesto, mensaje de “sin nuevos impuestos” y homologación).
- Posicionamiento del Consejo Coordinador Empresarial de Aguascalientes, reproducido por LJA.MX (3 de noviembre de 2026).
- Comparativa de tasas legales estatales del ISN para 2026 (32 entidades; indica método y fuentes normativas por estado).
- INDETEC, Impuesto sobre Nóminas 2022 (antecedentes, potestad local e historia de adopción estatal, pp. 15–16).
- Empleo formal en Aguascalientes hasta septiembre de 2026, con base en IMSS/STPS (Líder Empresarial).
- Gobierno de Aguascalientes, ITAEE segundo trimestre de 2026 (dato de comercio y servicios; comunicado oficial basado en INEGI).
- Registros patronales del IMSS al cierre de 2025 (NW Noticias; variación anual en Aguascalientes y nacional).

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